No es sandia, no es limón, no es a rosas.
Pero te aseguro que me vuelve loca.
Sé que merezco ser feliz
porque mi camino siempre me llevó a ti.
Más derechas, más izquierdas,
pero siempre te encontré en cada vuelta.
Todavía me sorprendo al escribirte versos,
porque sigues siendo la que me despierta a besos.
Ojalá esto no tenga final
porque no sé cómo mi vida sin ti podría terminar.